
Coraline es mágica, fascinante... y sombría. Sin duda es la mas oscura de su filmografía, pues el mal rollito que se transmite en ciertas partes de la película no lo conseguía el bueno de Jack, el Santa Clause de Pesadilla.
Coraline es un ejercicio de estilo asombroso. Ese cuento de hadas y brujas, ese miedo que todo niño (y mayor) llevamos dentro. Una película que realmente engancha, los personajes están bien elaborados y nunca nos enseñan todo lo que pueden dar de sí, creando una curiosidad constante que nos ayuda a seguir con todo detalle la historia.
La luz, el color, las sombras... técnicamente es de 10, todo un viaje fantástico por los mundos de la pequeña protagonista.
Por ponerle un pero... quizás la BSO no esté a la altura, sin ser mala creo que podía haber dado mas de sí.
Lo mejor: Su poder visual
Lo peor: Que no veamos mas a menudo este tipo de animación.